El Museo de Reproducciones de Bilbao inaugura “Bizitza paraleloak. La memoria de las copias” con motivo de las Jornadas Europeas del Patrimonio
La exposición abrirá sus puertas el 1 de octubre y formará parte de la programación especial que el museo desarrollará durante los meses de octubre y noviembre
La muestra invita a descubrir cómo las reproducciones artísticas han contribuido a preservar la memoria de obras originales perdidas o transformadas.
La Crátera de Hildesheim, cedida temporalmente por el Museo Nacional de Escultura, protagoniza un recorrido que reivindica el valor documental de las copias.
El Museo de Reproducciones de Bilbao inaugurará el próximo 1 de octubre la exposición “Bizitza paraleloak. La memoria de las copias”, una propuesta creada para celebrar las Jornadas Europeas del Patrimonio 2026, cuya programación se extenderá hasta el 29 de noviembre, fecha en la que finalizará la muestra.
La exposición propone una reflexión sobre el papel de las copias artísticas como herramientas fundamentales para conservar el patrimonio. A partir de la reproducción galvanoplástica de la Crátera de Hildesheim, acompañada por dos vaciados emblemáticos del museo, el recorrido muestra cómo estas reproducciones han permitido preservar la memoria de obras desaparecidas, documentar su evolución e impulsar nuevas investigaciones.
Con esta muestra, el Museo de Reproducciones de Bilbao se suma a las Jornadas Europeas del Patrimonio con una propuesta que invita a redescubrir el valor de las copias como protagonistas de una historia propia y como testigos imprescindibles de la conservación del patrimonio cultural.
LAS PIEZAS
Entre las piezas más destacadas de la exposición destaca la reproducción galvanoplástica de la Crátera de Hildesheim, cedida temporalmente por el Museo Nacional de Escultura. Esta obra, realizada mediante una innovadora técnica industrial del siglo XIX, adquirió un valor excepcional cuando el original desapareció tras la Segunda Guerra Mundial, convirtiéndose en un testimonio imprescindible para preservar su memoria material y artística.
El recorrido también pone el foco en algunas de las obras más emblemáticas del Museo de Reproducciones de Bilbao, como la Victoria de Samotracia, cuya copia conserva elementos de una restauración histórica ya desaparecidos del original del Louvre. Junto al Torso del Belvedere, utilizado como soporte para investigaciones y reconstrucciones arqueológicas, estas piezas demuestran que las reproducciones no solo conservan el pasado, sino que también siguen siendo herramientas activas para comprender, estudiar y reinterpretar el patrimonio.